Mi rutina fitness y mi cesantía
Cuando uno está cesante (y lo pasó mal en el trabajo anterior) es re fácil perder el hilo de la vida y la sana costumbre de levantarse antes de las 12:00 y bañarse! Sip, en esas estaba yo. Creo que has podido darte cuenta de que mi última experiencia laboral comenzó siendo prometedora el 2018 ( iba a ser el año de mi vida ), pero que con el pasar de los meses se fue al carajo, terminando con una petición de investigación por acoso laboral y hostigamiento, visita al abogado, al neurólogo y un bello sobre azul en noviembre. Pues bien, luego de eso me tomé “vacaciones” entre diciembre y enero. Me despertaba cuando me despertaba, nada de alarma. Hacía todas mis cosas en pijama, me bañaba para almorzar (13:00) y luego piscina. Otros días me bañaba dos horas antes de que mi pololo llegara a verme a la casa y otros días, eran días de pijama ... Pero la segunda semana de enero me puse las pilas, no quería ser una fofita, perder todo mi trabajo físico del año anterio...