Venciendo temores y desafinando

Siempre me ha gustado cantar. No sé si lo hago bien o mal porque nunca he tenido clases ni he cantado frente a alguien que sea experto. Digámoslo, yo soy de las que canta en el auto. No canto en la ducha, no canto en mi casa (a menos que esté sola y por eso me gusta quedarme sola), no, yo canto en el auto, a todo pulmón y soy feliz!

Siempre he querido saber cómo es mi voz, porque, típico, uno canta intentando llegar a los tonos, a la temperatura, al color de la voz de otra persona... No sé si alguien me entiende con eso del color y la temperatura, pero así lo siento. El asunto es que nunca he tomado clases, así que no sé cuál es mi verdadera voz.

La oportunidad

Hace una semana me llegó un mail diciendo que se iniciaban las audiciones para el musical de mi comuna. Entre toda la información típica, día, hora, lugar, decía claramente: "comienza a practicar tu canción y lleva una foto de carné, sin ella no te puedes presentar".

Perfeeecto, ningún problema, me dije.

Había elegido la canción desde hace mucho, porque sabía que se acercaba la fecha en la que anunciarían la convocatoria para la participación. Porqué lo sabía? Fácil! La primera vez me dio vergüenza; la segunda, se me pasó la fecha de audición y me habría dado vergüenza; esta es la tercera y la tercera es la vencida! Además que estamos con toda esta onda de vencer los temores, el bucket list y crecer como persona y vivir la vida y llada llada y yolo yolo (you only live once) jajaja!

El asunto es que pasó el martes, el miércoles, el jueves, el viernes... ¡Sí! el viernes sí practiqué, porque tuve que manejar y eso me dio tiempo, pero cantar a tope durante 40 minutos... me di cuenta al tiro que era mala idea. La calidad de la voz y el volumen eran cuáticamente peores luego de la 6 vez repitiendo la canción. Sentía las cuerdas vocales apretadas, tirantes y dolían un poco. Ahora entendía porque había que practicar, no importaba si ya me sabía la letra, había que ejercitar las cuerdas vocales, igual que cualquier músculo para una competencia.

Yyyyyy, pasó el sábado y el domingo y obvio que no practiqué.

Llegó el lunes. FUCK! 

A las 16:00 me quedé sola en la casa, canté hasta las 17:00, porque la audición era a las 19:00 y porque había olvidado sacarme la foto, lo que significaba salir antes de la casa para pasar al mall, porque es lo más cercano.

Se repitió la historia, no había practicado antes, la calidad de mi voz bajó. Tenía la opción de quedarme en mi casa y no ir, total, nadie sabía que me había inscrito, así que nadie sabrá que me acobardé y no fui.

"¡¿Pero Lindha, qué estás diciendo?! Recuerda: vencer los temores, bucket list, salir de la zona de confort. FOCUS!" - "OK! OK! Voy."

Me saqué la foto. La peor foto de la vida. Caminé hasta el lugar de la audición, llegué a las 19:20 y ya había caleta de gente! Como mil! Jajaja! Conté 30 personas en donde yo estaba, pero había más en otra parte, esperando y también había otros 10 adentro de una salita, audicionando.

"¡¿QUÉ!? Hay que pasar de a varios?! No entramos solas!?" - "No, no entramos solas..." - "Gosh! Qué hago aquí? Tengo hambre, tengo frío y me cagué las cuerdas vocales por tonta!"

20:40, llaman mi número y el de otras 9 personas más. Tuvimos que presentarnos, odio presentarnos, ser la nueva todos los años te genera ciertos traumas y yo odio presentarme. Luego vocalizamos, todos juntos y después uno a uno. (Recordemos que yo canto sola, en el auto, SOLA. La primera y última vez que canté con alguien, fue con mi pololo anterior, quería hacer eso con él, vencer esa vergüenza y mostrarme como soy... si, canté en el auto, con mi pololo anterior, el que me pateo. Bien Lindha, te felicito.)

Seamos honestas. La vocalización hasta por ahí no más y la canción... Menos mal que sólo teníamos que interpretar una parte, porque el inicio de Never Enough, de The Greatest Showman, tiene tonos que yo no alcanzo de forma cómoda y a buen volumen. Elegí el fin de la primera estrofa para preparar las cuerdas vocales y el volumen y luego seguí con el coro. Estaba nerviosa, como cuando empiezas a sentir que todo te tiembla por dentro, el pecho, el esternón, el diafragma... ahí sentía mi nerviosismo.

En mi humilde opinión, quiero dejar en claro que la canción me sale bien bonita en el auto y en la casa cuando estoy sola, por eso la elegí. Ahora, cómo me salió en la audición? No de lo mejor. El temblorcito interno no me permitió controlar bien el aire, la presión, el volumen o los tonos. No fue espantoso, pero tampoco estoy contenta.

Lo malo:
Si te dicen practica, practica. De esa manera te evitas la vergüenza ante los expertos y ante los otros postulantes.

Lo bueno:
Hice algo nuevo, no me fue muy bien, pero no importa. Me atreví y es lo que cuenta, yey por mi! YEYYY! Ahora sé cómo es una audición y de qué forma hay que prepararse, lo más probable es que si lo hago de nuevo me ponga nerviosa igual, pero ñe. Por eso puedo decir que he enfrentado un temor, pero no voy a decir que lo superé, no, eso sería mentira.

El limbo:
Me expuse al rechazo, no es cómodo ni agradable, pero es bueno. Aunque si lo pensamos bien, aún no me rechazan, los resultados estarán recién la semana del 22 de abril y nadie sabe qué será de mi vida a esas alturas del año.

Ahora, tengo una situación. A final de mes hay una postulación como asistente de cabina para Emirates. ¿Postulo? Soy chica, mido menos de lo que piden; mi nivel de inglés debe haber bajado su poco, hace tiempo que no practico, aunque veo series, películas y leo en inglés; me corté el pelo y se me salen todos los mechones del tomate institucional con el que me debo presentar; no tengo traje dos piezas negro... o estoy poniéndole excusas????

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